Una vez
que un cambio se ha aplicado, hay que supervisar los resultados de esta nueva
estructura o sistema. Dentro de la estructura del cambio conviene tener en
cuenta quién hace qué y cuándo. Sabiendo las atribuciones de cada uno y las
fechas en que deben hacerlo, para que el responsable pueda monitorear los
indicadores de medición de dichos cambios, ya que es absolutamente
necesario.
En
ocasiones se deciden los cambios, se asignan a las personas , se definen fechas
y el responsable deja al olvido el proyecto, pensando que los demás están
ocupados en hacerlo. Al llegar a las fechas de verificación de las etapas de
cambio, él es el más sorprendido de la falta de acción de sus
asociados.
Es imprescindible monitorear
dichos indicadores de cambio y tomar sobre la marcha las acciones de corrección
necesarias. ¿Recuerdan haber dejado un proceso de cambio en manos de un equipo
de trabajo creyendo que todo estaba saliendo como se planeó?
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